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Boletín sobre edición, nuevas tecnologías y cultura
editado por puertoNORTE-SUR

::: ESTOS OSCARS SON DE LIBRO:::

Que las mejores historias se encuentran en los libros es un hecho que poca gente pone en duda. Por eso hay tantos productores de cine tentados por la lectura; porque además de obtener de ella un valor cultural y entretenimiento, pueden lograr un notable beneficio comercial. Los premios de la Academia de Cine estadounidense, los conocidos Oscars, ponen de manifiesto que muchas de las mejores películas que se hacen en la actualidad se han inspirado en libros.

Slumdog Millionaire
, ganadora de ocho Oscars (entre ellos, los de mejor película y mejor guión adaptado), se basa en la novela Q&A de Vikas Swarup, editada en España por Anagrama con el título ¿Quiere ser millonario? Esta historia de amor ambientada en Bombay cuenta la vida de un niño de la calle que llega a concursar en un programa de televisión para recuperar a su gran amor. Los principales rivales de Slumdog Millionaire en la gala de los Oscars también tienen un origen literario. The Reader se basa en una novela de Bernhard Schlink (El lector, Anagrama) en torno al nazismo, la memoria y la culpa alemana; mientras que The Curious Case of Benjamin Button adapta un relato de Francis Scott Fitzgerald (El curioso caso de Benjamin Button, Lumen), con un protagonista que nace viejo y rejuvenece a medida que pasa el tiempo.

Un buen libro no hace una buena película, suele decirse tanto en ambientes cinéfilos como literarios, pero se pueden encontrar honrosas excepciones. Revolutionary Road, la película de Sam Mendes nominada a tres Oscars, comparte título y argumento con una novela de culto de Richard Yates (Vía revolucionaria, Alfaguara). Tanto la película como el libro ofrecen un retrato descarnado de la clase media americana en los años 50, a través de los sueños rotos de un matrimonio que en la pantalla interpretan Kate Winslet y Leonardo DiCaprio. El cine español no es ajeno al interés por los libros. Dos de las películas que optaban a más premios en la última edición de los Goya también tenían un origen literario: el drama de la Guerra Civil en Los girasoles ciegos (Alberto Méndez, Anagrama) y el asesinato como filosofía matemática en Los crímenes de Oxford (Guillermo Martínez, Destino). Si es usted amante de la lectura, del cine o de las apuestas, haga una prueba: acuda a su librería y escoja un título. Tal vez tenga entre sus manos la película más galardonada del año que viene.

Por Delia Rodríguez, editora de puertoNORTE-SUR.